24 de agosto de 2014

4 dias en Ordesa

Estoy aquí de nuevo para contaros una nueva salida fotográfica, esta vez se trata del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

El punto de destino para alojarnos fue el pueblo de Broto a pocos kilómetros de la oficina de turismo lugar de donde salen los autobuses hacia la entrada general del parque, el pueblo es muy pequeño pero muy bien conservado y con muchas casas dedicadas al turismo rural, ha sido una estancia muy agradable durante estos 4 días.

El primer día a la llegada y después haber comino decidimos dar un paseo por algún lugar cercano que no implicase grandes desplazamientos en coche o caminatas largas debido a la hora que teníamos, después de que nos aconsejaran la gente del lugar tomamos ruta hacia Bujaruelo, después de subir con el coche siguiendo el cauce del río llegamos a una zona de parking, desde allí comenzamos a subir hacia una zona de cascadas que nos habían dicho pero cuando llevábamos aproximadamente unos tres cuartos de hora, el cielo empezó a cerrarse a gran velocidad, cuando empezó a caer la lluvia con mas fuerza decidimos volvernos porque no íbamos para nada preparados, pero ya era tarde el tiempo que teníamos de bajada era aun largo, resumiendo nos pusimos como chupas.

El segundo día decidimos bajar por la mañana después de desayunar al pueblo cercano de Oto donde estuvimos recorriendo el pueblo en un agradable paseo y nos acercamos también a unas cascadas muy cercanas al pueblo, no habrán mas de 3 kilómetros de distancia y el lugar esta realmente bien, por su recorrido te vas encontrando diferentes cascadas de menor tamaño hasta llegar al final que esta la mas espectacular de todas por su gran salto. Después de comer volvimos a Broto y desde allí decidimos hacer una excursión que nos comentaron hacia un pueblo abandonado llamado Yosa, fueron unas dos horas de subida pero la parte final se vuelve bastante pendiente y hay que tomárselo con algo mas de calma, el lugar esta muy bien porque las vistas son excelentes, repusimos un poco de fuerzas y de vuelta a Broto.

El tercer día teníamos contratada una excursión con unos 4x4 del parque, que nos iban a llevar por un recorrido de varios miradores para contemplar toda la grandeza del parque y tomar unas cuantas fotos para la posteridad, la mañana en su inicio no pintaba nada bien porque estaba bastante cubierto de nubes y los guías no podían asegurar que viésemos nada si subíamos, empezó a abrirse un poco el cielo y decidimos subir hacia los miradores, cuando llegamos al primero se había tapado el cielo totalmente, por lo que decidimos continuar hacia el segundo a ver si en ese tiempo se destapaba y "voila" el cielo se abrió (aunque quedaban muchas nubes) y nos permitió disfrutar el resto de la mañana de unas vistas realmente espectaculares. Esa tarde decidimos pasear solo un poco por el pueblo porque a la mañana siguiente queríamos subir a la cola de caballo.

El cuarto día estaba dedicado a la excursión hacia la cola de caballo, comenzamos sobre las 7 de la mañana y el cielo nos acompañaba porque no llovía pero estaba casi totalmente cubierto y esto permitía unas temperaturas mas bajas y sin sol prácticamente, lo primero que nos encontramos es un hayedo muy bonito que nos fue acompañando gran parte del camino, el recorrido tengo que decir que es una pasada, te vas encontrando diferentes saltos de agua a cual mas bonito, zonas de bosque y al subir a la ultima parte un recorrido mucho mas plano hasta llegar a la cola de caballo, allí tocaba un buen bocata y frutos secos para reponer fuerzas de la subida, cuando descansamos un rato después de comer decidimos comenzar a bajar, ni que decir tiene que todos los santos ayudan, llegamos a la zona donde nos recoge el autobús y habían transcurrido 6 horas desde nuestra salida seguramente sea un tiempo largo para estos intrépidos montañeros pero muy respetable para unos aficionados como nosotros.

A día siguiente coche y de vuelta para casa después de haber disfrutado de unos fantásticos días en contacto con la naturaleza en un lugar excepcional.