22 de agosto de 2015

Cañizares 2015

Unos días de vacaciones para disfrutar de nuevo del pueblo, la familia, los amigos, sus rincones y sus paisajes. Siempre es fantástico volver e intentar plasmar los diferentes parajes que podemos encontrarnos cerca de el.

Una de las primeras visitas que realizamos es a la Dehesa de Carrascosa (pueblo cercano al mio también de la serranía conquense), que si os digo la verdad nunca había estado dentro de ella como este día, y tengo que decir que me impresiono bastante, es para disfrutar paseando rodeado de robles centenarios con enormes protuberancias que nos muestran el paso del tiempo.

Otro de los días de nuestra estancia decidimos Yolanda y Yo, intentar captar una vista del pueblo desde un lugar poco fotografiado, el alto del Alcor, los caminos para llegar hasta la cresta no son actos para coches bajos de altura al suelo, pues sobre todo la parte final hay bastante piedra suelta y el camino muy deteriorado, pero lo conseguimos, llegamos un poco justos pues ya se estaba poniendo el sol, pero conseguimos nuestra captura.

Otro lugar que tampoco había estado con anterioridad es el castillo de Beteta (otro pueblo de la serranía conquense), nombre que recibe de sus orígenes pues en la actualidad prácticamente son unas ruinas, situado en el se pueden contemplar unas vistas impresionantes del pueblo y todo el valle, solo por esto merece la pena subir, lo corona la figura del Cristo Salvador en la parte opuesta al castillo según subimos.

Como también hay que alimentarse que mejor que con un cabrito en compañía de buenos amigos y disfrutando del estupendo asado que nos preparo Luis, deciros que la carne tenia el punto perfecto y disfrutamos mucho durante la comida con esos sabores tan de la tierra y después contando anécdotas de nuestra juventud, que como podéis imaginar son muchas y variadas.

Otro de los lugares que no puede faltar cuando estamos en Cañizares e subir alguna tarde a lo alto de la Peña Rubia (que es un macizo rocoso alargado que cubre una de las vertientes del pueblo) para ver la puesta de sol, que lo hace justo por detrás, creando unas luces muy especiales sobre el pueblo y como estas en una posición muy elevada cercana a los cortes de las piedras es una sensación realmente fantástica.

Casi acabándose ya los días una tarde nos acercamos a la Herrería, disfrutando de un maravilloso recorrido hasta llegar a ella, en muchas partes rodeados de bosque, en otras con cortados creados por la cuenca del rió, cerca de la presa nos encontramos un rincón precioso, desde allí bajando por la Hoz de los Toriles hasta llegar a la central eléctrica del mismo nombre y mas adelante La Escrita (se trata de una inscripción romana del siglo I,  en latín, está situada a unos tres metros sobre la pista (antigua calzada romana) y cincelada sobre la inmensa roca caliza, en fin una delicia de recorrido.

Me dejo muchísimas vivencias de estos días de vacaciones pero esto es buen motivo para volver allí para recordarlas y poder contarlas de nuevo.